jueves, 21 de agosto de 2014

Sagitario

Abrí el armario en busca de algo para saciar el apetito. Creo que en realidad no tenía hambre, simplemente quería comer algo porque estaba aburrida. Maldita ansiedad… bueno, que abrí el armario, ese que hay sobre la encimera y está lleno de latas de conservas, paquetes de pasta, cajas de galletas, botes de olivas de todo tipo y tarros con frutos secos. Elegí los frutos secos. A continuación abrí la nevera y saqué una botella de zumo de naranja, cogí un vaso y me senté a la mesa. Comía desganada y a la vez con ansia, devoraba almendras, nueces, cacahuetes y kikos sin discriminar mientras observaba el vaso con dibujos de bellotas. ¿Por qué bellotas? Quiero decir, ya sé que podría llevar cualquier diseño, es simplemente un vaso, pero por eso mismo me da la impresión de que unas manzanas, unos melocotones o unas uvas serían más adecuadas, por aquello de que se pueden hacer zumo. Aunque bueno, en una canción de Extremoduro decían “¡Dame zumo de bellota, idiota!”, así que lo mismo hasta existe. A los cinco minutos había terminado con medio tarro (era pequeño, no sufráis) y me dispuse a volver al trabajo.

¿Que de qué trabajo? Podría decirse que ayudo a la gente a planear sus días, que infundo esperanza a los que no la tienen y doy luz a la vida de muchos que creen en mí. Sí, como seguramente ya habréis adivinado, soy astróloga. Bueno, vale, escribo el horóscopo en el diario local. Sí, me invento todo dependiendo de cómo me levante cada mañana, pero ¿a quién le importa eso? Un “Acuario, cuidado con un amigo traicionero.”, un “Géminis, hoy tendrás suerte en el plano amoroso.”, o un “Tauro, hoy brillarás, mejora tu autoestima.” pueden cambiar a mejor el día de mucha gente. O hacer que desconfíen sin razón de los amigos, no se puede ser feliz todos los días.

Trabajo desde casa, ni siquiera tengo que moverme a la redacción del periódico para llevar mis predicciones, ¡bendito email! Es por esto que tengo mucho tiempo libre, y ahí es cuando entra el ansia de comer. Me disponía a escribir las predicciones de mañana cuando el maldito apetito ha llamado a mi puerta: “Eh, Abi, que estoy aquí. Te voy a molestar hasta que me hagas caso. Piensa en comida.” La primera vez conseguí acallarlo, y logré redactar los primeros signos (los escribo por orden cronológico a no ser que tenga una idea muy clara para alguno de ellos):
Capricornio: hoy el sol te llenará de energía, procura salir de casa y realizar alguna actividad al aire libre.

Acuario: confía más en la gente que te rodea, quieren lo mejor para ti. Abre bien los ojos, te cruzarás con alguien importante.

Piscis: tu pareja querrá probar cosas nuevas. Unas esposas de peluche son un buen accesorio para avivar la pasión.

Entonces llegó la segunda llamada. Oh, sí, ahí estaba molestando de nuevo… “Hmmm, comida… chocolate, zumo, almendras, patatas fritas… tienes de todo en casa, muévete a coger algo.”
Fui fuerte y seguí resistiéndome, pensando en que ni siquiera había llegado a la mitad del trabajo y no podía dejarme vencer por las ganas de ir a la cocina.

Aries: si trabajas en un polígono industrial, lleva cuidado con las máquinas. Si no, el día irá de perlas. Sonríe.

Tauro: la vida sedentaria no es buena, mueve tu cucu y despierta, el mundo tiene muchas cosas buenas que regalarte.

Y aquí fue cuando mi amiga la ansiedad me convenció definitivamente: “Venga, va, escápate a la cocina, si nadie va a enterarse. ¿Te acuerdas de ese armario taaan hermoso que tienes  lleno de cosas ricas? Abi… ¡ABI! Sabes que quieres comer.” Y caí. Tampoco fue tan grave, además dicen que los frutos secos estimulan la actividad cerebral, ¿no? Y si no lo dicen, ya lo colaré en mis predicciones para que sea cierto. Así que después del mini atracón que ha logrado silenciar (al menos durante un rato) al hambre, voy a seguir con las predicciones, que en una hora tienen que estar finiquitadas.

Géminis: si todavía no tienes planes para el verano plantéate ir a un camping, conocerás gente y vivirás aventuras.

Cáncer: quedarás cautivado por la belleza de alguien que te cruzarás camino al trabajo. Arréglate antes de salir de casa.

Leo: el genio de la lámpara no existe. Si quieres conseguir algo, sal y hazlo posible, está en tu mano ser feliz.

*Priiiiiiii*
Ahora llaman al timbre, qué oportunos.
-¿Quién?
-Cartero.
-Le abro.
*Ñeeeec*
-Gracias.
Maldito cartero, todos los días toca a mi timbre, claro, como sabe que estoy en casa…  en fin, volvamos al trabaj…

*Chancharanchááán chancharááán chancharanchááán chancharán chan chan*
-¿Sí?
-Hija, soy tu madre, ¿qué haces?
-Pues intentar trabajar mamá, pero no hay manera, entre unos y otros no me dejáis escribir en paz.
-Ay, Abigail, siempre tan seca, cada vez que te llamo te sienta mal.
-Que no es eso mamá, pero es qu…
-Lo que tú quieras, ya me llamarás cuando estés libre.
*Pi pi pi pi*

Argh. No puedo más con estas tonterías, sabe que trabajo por las mañanas, ¿por qué siempre me llama a estas horas? Parece que quiera molestar adrede y luego siempre acaba indignada.
Mejor voy a seguir.
Virgo: tu mayor miedo desaparecerá al mantener esa conversación que tienes pendiente con alguien. A menos que sea miedo a las arañas, ese no se va hablando.

Libra: encontrarás el amor el día de la bandera.

Ya sé que eso último no es cosecha propia, pero a veces me permito esta clase de licencias. Aunque… en España no existe el día de la bandera, ¿no? Creo que lo voy a cambiar.

Libra: encontrarás ese calcetín que llevaba desaparecido desde tiempos inmemoriales. Átalo bien a su pareja, no lo vuelvas a perder.

Sí, mucho mejor.

Escorpio: lleva cuidado con el aparato que está dando problemas en casa, los calambrazos no suelen acabar en nada bueno.

Ya casi casi he terminado, vamos Abi, así podrás seguir jugando a la Play.

Sagitario: …

Sagitario: …………..

¡Oh! ¡Ya lo tengo!

Sagitario: si la ansiedad aprieta y te entran ganas de atracar la nevera, para y piensa. No es bueno para tu figura.

A ver si dejándome auto-mensajes en las predicciones puedo cambiar los malos hábitos, que a veces si vemos las cosas por escrito parece que hagan más efecto. Ale, enviado.
Mañana más, ahora me voy a por el jefe final, que la otra tarde me hizo polvo pero hoy no podrá conmigo, ya lo dice mi horóscopo hoy:

“Sagitario: no te preocupes si no consigues las cosas a la primera, a veces es necesario fortalecerse e intentarlo un poco más adelante.”


En ocasiones pienso que me dedico a esto solamente para hacerme feliz a mí misma.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Qué ha sido mi 2013.

Llevo unos cuántos días reflexionando acerca de cómo ha ido este año para mí para hacer un balance igual que el año pasado y es complicado resumirlo. Bueno, no es tan complicado porque ha sido la hostia. El año pasado fue el del cambio, el de cortar con cosas que no funcionaban y empezar de cero, este ha sido la confirmación de que la vida está llena de sorpresas, de momentos únicos, de personas increíbles, de felicidad y de superar lo malo que se ponga por delante porque por cada momento malo siempre llegarán al menos dos geniales para compensarlo.

Empecé el año haciendo dibujitos porque ningún año como las uvas. Magnífica idea de Zape que copié vilmente, la de un dibujillo por mes, y creo que en cierto modo cada uno de los iconos felices que puse en la casilla de cada mes ha hecho que mire todos los días un poco más feliz al verlo en el armario, pensando que por qué no iba a ser un buen día. Y la gran mayoría de los días de este año han sido felices. No necesariamente felices de euforia, de sentir que quieres explotar porque no te cabe tanta alegría dentro, sino felices por escuchar una canción que te hace sonreír y ponerte a bailar, porque alguien te ha escrito un tweet con palabras bonitas, porque has visto a un amigo por la calle, porque, porque, porque… hay millones de motivos. Muchísimas cosas que me han hecho feliz este año; he ido al cine por encima de mis posibilidades. Muchas de las veces, la gran mayoría para ser franca, gracias a mi hermano que es un amor cuando quiere. xD  

He ido a conciertos, MUCHÍSIMOS conciertos. Esto era algo de lo que deseaba hacer cuando empezó el año y joder si lo he cumplido… He visto a grupos que adoro por primera, segunda, tercera e incluso cuarta vez. He descubierto grupos nuevos, he conocido a gente en conciertos, he ganado entradas, he comprado cds, me han firmado los cds, he comprado camisetas, me han regalado cds, me han regalado baquetas, he hablado con los grupos… Joder, ha sido INCREÍBLE, una pasada, cuanto más lo pienso más me emociono. Los conciertos me han hecho muuuy feliz. Y poder compartir la mayoría de ellos con mi Sandra ha sido una pasada, me encanta que compartamos gustos musicales (¡entre tantas otras cosas!) y podamos ponernos a fangirlear juntas. ^^
A destacar… Varry Brava, SIEMPRE los Varry… que en cierto modo se han convertido en algo más que mi grupo favorito, es que son un amor los cinco, da gusto ir a un concierto y que hablen contigo como si fueras su amigo, que sean tan geniales… Son amor.
Y aparte… Izal, Zahara, Second, Cyan y Love of Lesbian han sido los grupos que más he disfrutado viendo este año (tampoco penséis que he visto muchos más xD).

He conocido a gente majísima, no sólo en internet (twitter da mucho de sí… demasiado xD), sino también en los conciertos, amigos de amigos, la UIMP… He re-conocido a mis amigos, he disfrutado de ellos muchísimo más en clase, cada vez que nos hemos visto un finde, cada vez que hemos ido a casa de alguno a cenar, cada día de tomar algo por ahí, de ir al karaoke, de risas con chistes, de chorradas monumentales.
He “desvirtualizado” a gente que sólo conocía por internet. De esto han salido personas a las que considero amigos a pesar de no vernos todo lo que me gustaría. No voy a empezar a nombraros porque no acabaría… pero sé que si leéis esto vais a saber que sois parte de ello, porque espero que yo para vosotros sea al menos algo parecido, mención especial, las únicas a las que voy a nombrar, a mis locas del clan del mollo. Os quiero demasiado, es una suerte haberos encontrado.
Y dios, la UIMP, the fantastic UIMP. Ya os dije que esa semana cambió mi vida, conocí a gente muy distinta, en especial a una personilla malagueña con la que sorprendentemente compartía más cosas de las que me parecían reales. Pero me hizo darme cuenta de que quería cambios, de que cosas que no funcionaban tenían que desaparecer. Así que la semana de hablar inglés que tanto estaba deseando se convirtió en una semana de conocerme un poquito más a mí misma, algo que necesitaba mucho.
He podido estrechar lazos con mis hermanos y mis padres (sobre todo con mi señora madre) y soy super feliz por ello. Son increíbles, sin duda son personas a las que admirar por lo que llevan a la espalda y lo fuertes que son, por todo el amor que me han dado cuando lo he necesitado, por compartir risas, gustos, momentos no tan buenos.. Por estar ahí, por poder mirarles y sentirme orgullosa de ser su hermana y su hija. Os quiero muchísimo y lo sabéis. <3

Y jolines, que me alegro de tener alrededor a día de hoy a la gente que tengo, amigos a los que sacar de paseo, gente con la que sé que seguiré compartiendo momentazos en el año que está a punto de empezar.

POR CIERTO mención necesaria a mi introducción al mundo de los fandoms. xDD Doctor Who se ha convertido en una parte demasiado importante de mi vida, tanto que no entiendo cómo la gente no es Whovian. xDDD Y Star Wars, y Sherlock, y, y, y…


Creo que lo único de lo que no estoy orgullosa este año es de no haber podido terminar la carrera. Pero bueno, no pasa de 2014 que sea una señorita lisensiada. :)

2013 sin duda ha sido mi año, el mejor en mucho tiempo. Ha puesto el listón demasiado alto al año que empieza, pero haré todo lo que esté en mi mano para hacer que 2014 sea mucho mejor que 2013. Anyway, si consigo que sea igual de bueno va a ser un gusto vivirlo, y estoy convencida de que lo será.

Gracias a todos, de nuevo y no será la última vez que lo diga, gracias a todos los que habéis formado parte de mi año. Compañeros de la uni, amigos del instituto, amigos nuevos, familia, gente que por unas cosas u otras igual que entró en mi vida se fue, todos habéis dejado algo en mí, todos me habéis hecho crecer en un sentido u otro, y os estaré eternamente agradecida.


Me dejo millones de cosas por decir, pero 2013 se resume en que he sido feliz, que en gran parte os lo debo a todos los que me rodeáis, y que ojalá yo para vosotros también haya sido una pizca de felicidad, una risa que resuena en vuestras cabezas de vez en cuando y os dice que nunca dejéis de sonreír.  Os quiero. <3

sábado, 14 de diciembre de 2013

Breve reflexión sobre el cine navideño

Tras meses de ardua investigación, análisis y conversaciones con expertos en la materia paso a mostraros los resultados de mi estudio titulado “El cine navideño y cómo retrata a la perfección las historias de la familia media”.


Todos hemos visto en alguna ocasión esas películas navideñas repetidas hasta la saciedad durante tan señaladas fechas en la televisión. No sólo hablo de películas con actores más o menos conocidos, sino también los típicos telefilms de Antena 3 que nuestras madres, abuelas, suegras, etc. , más tarde o más temprano nos han hecho tragarnos, protagonizados por actorzuelos de dudosas cualidades artísticas y que suelen tratar los mismos temas. Véase:
1-      Familia que se lleva mal a lo largo de todo el año va a cenar a casa de los abuelos o alguno de los tíos. La noche comienza mal, todos se pelean, se miran con cara de odio, a veces incluso se lanzan comida, pero ¡OH! Por arte de magia (claro, es navidad, magic is in the air) todos acaban amándose, trinchando el pavo juntos y cenando amorosamente mientras se abrazan y cantan villancicos. Falalalalaa lala-la-la.

2-      No sé sabe bien cómo, Santa Claus acaba estrellándose contra el tejado de una casa, o con un disparo en el trasero por parte del padre de familia porque pensaba que era un ladrón, o directamente muerto tirado en el nevado jardín de una casa americana de clase media. Es en este momento cuando el padre de familia (sí, siempre es el padre de familia el que tiene la culpa, lo siento, no lo he inventado yo) tiene que o bien realizar la tarea de Santa durante el año presente, o bien convertirse en él  por siempre jamás porque se lo ha cargado. Esto trae consigo el consiguiente agobio porque claro, ¿cómo va a creerse que la ha cagado y tiene que sustituir al verdadero Santa Claus? Eso tiene que ser una broma de mal gusto. En el momento que se da cuenta de que no es una broma llega la siguiente pregunta: ¿por qué cojones le ha tocado a él esa suerte? Y cuando finalmente acepta su terrible destino, llega la pregunta final, la crucial, la que sin duda alguna más atormenta al protagonista: ¿cómo va a repartir los regalos a todos los niños del mundo en la madrugada del 24?
No se sabe cómo pero al final milagrosamente realiza la tarea con ayuda de Rudolph y los demás renos y todos los niños son felices con sus regalos y él también porque ha terminado la noche y ya puede descansar.

3-      El pobre padre que llegado el día de Navidad se ha dado cuenta de que NO tiene regalo para su hijito adorado. “¡OH DIOSES, NO HE TENIDO TIEMPO ESTOS 11 MESES Y MEDIO PARA COMPRAR EL SUPER ROBOT VOLADOR LANZAMOCOS A MI PEQUEÑO MONSTRUITO! ¡CORRERÉ A LA JUGUETERÍA MÁS CERCANA PARA PELEARME CON LOS DEMÁS PADRES REZAGADOS Y CONSEGUIR EL ANSIADO REGALO!”
Todos sabemos que al final compra el muñecajo, pero lo de ese hombre no es sufrir, porque no sólo recibe la bronca de su esposa (que por supuesto no tiene culpa de que el niño no tenga regalo, ella sólo es la pobre madre, ¿qué hace ella comprando los regalos?), se pelea con otros padres en la tienda, puños incluídos, para poder conseguir el juguete y aguantar llantos de niños mimados como el suyo que acompañan a sus padres, sino que también acaba con algo roto o un ojo morado, pero el amor de su hijo vale todo el sufrimiento que ha tenido que pasar.

4-      El último gran argumento de las películas navideñas es sin duda el personaje amargado que quiere fastidiar la navidad a los demás o directamente robarla. Es una figura muy socorrida, que de una forma u otra ve sus malvados planes truncados y acaba arrepintiéndose y siendo tan amoroso como un gatito con un lazo rosa. Vaya malo de pacotilla, que es un cascarrabias, que odia a la sociedad, que qué asco de villancicos, que cuánto hijo de puta suelto tocando a mi puerta para que le dé el aguinaldo, pero al final…
“- La navidad es una fecha presiosa, paz y amor para todos, siento mucho haber intentado aguaros la fiesta. :’(
- No te preocupes ex-malvado-ahora-llorón, todos te queremos y te acogemos con los brazos abiertos.”
¡Oooooh cuánto amooooor! Y todos llorando de felicidad y otra vez cantando villancicos abrazados.

Otros escenarios recurrentes que podemos ver en todas las películas son:
A niños pidiendo deseos absurdos sentados sobre las rodillas de hombres disfrazados de Santa Claus en centros comerciales;
Enanos ayudantes de Santa correteando para un lado y para otro;
Niños huérfanos que encuentran una familia, claro, es que es navidad y ya se sabe, hay mucho amor que dar, pero la historia post-año nuevo no nos la cuentan… Seguro que le dan una patada en el culo al niño (con todo el amor que les ha sobrado de las navidades) y lo mandan de vuelta al orfanato;
Renos. Bueno, Rudolph, porque en el fondo… ¿quién se acuerda de cómo se llaman todos los demás? A nadie le importa. Rudolph tiene hasta sus propias pelis, FUCK YOU resto de renos, no lo petáis tanto como Ruddy, que tiene también canción en la que le dejáis de lado por tener la nariz brillante y luego Santa le hace reno principal porque si no fuera por él no vería una mierda entre la niebla. Superad eso renos sin nombre;
Muchas luces y colorines que casi provocan epilepsia;
Villancicos a tutiplén;
Niños repelentes que se quedan solos en casa y se la lían a unos ladrones (YA);

Y ese maravilloso etcétera que nos proporciona el cine navideño, ese que todos hemos disfrutado en algún momento de nuestras vidas y que sin duda alguna anima y alegra el corazón con sus azucaradas situaciones.


¡Felises fiestas! J

sábado, 9 de febrero de 2013

La importancia del nombre


Todos sabemos, o deberíamos saber, la importancia que tiene nombrar algo o a alguien. Dar nombre a un objeto o persona es dotarlo de unas cualidades, una ”fisicalidad”, hacerlo tangible, hacer que tenga algo de nosotros mismos o  nuestros gustos.
Es por esto que reflexionando he llegado a la conclusión de que mi nombre, dependiendo de la época de mi vida por la que pasaba, ha cambiado. Es lo bueno de tener un nombre versátil y con el que poder hacer distintas combinaciones, como es María José.
Tiene múltiples posibilidades, podría ser “María José” a secas, “Mariajo”, “Majo”, “Mery”, “Meryjoe”, “Marijose”, “Mari”, “María”… Y creo que podría seguir enumerando más de una opción, pero prefiero pasar a lo que venía a contar en un principio, que es la historia de mi nombre.

Me llamo María José porque tuve a bien nacer mujer, obviamente. Si hubiese nacido hombre lo más probable es que me llamase “José Antonio” (un nombre muy original, ¿eh? Mi abuela, que quería que me llamase como mi abuelo… A lo que mi madre se negaba porque su ex marido lleva también dicho nombre. Historias familiares, vamos). No me llamaron “Josefa”, que es tanto el nombre de mi abuela como de mi madre, porque como me ha dicho esta última en más de una ocasión “Josefa es un nombre demasiado feo, no te iba a poner eso”. Supongo que gracias, mamá. Mi abuela paterna, con la que prácticamente me crié, me llamaba desde pequeña “María” (decía que era su nombre favorito), y por ende, toda persona que me conocía y conoce a través suya me llama “María”. También me llama “María” un amigo americano que tengo que es ultracatólico. Dice que es su nombre favorito. Tenemos aquí la primera denominación:
Nº 1- María- abuela paterna y gente que me conoce por ella; amigo americano ultracatólico.

Sigamos. En mi casa, como nombre cariñoso, siempre me han llamado “Mari”. Me siguen llamando así por lo general mis padres, mis hermanas y mis sobrinos. Incluso algunos de mis primos más cercanos me llaman “Mari”. Este también lo ha usado alguna amiga en la época del instituto, pero que yo recuerde ahora mismo nadie más fuera de mi casa me llama así.
Nº 2- Mari- familia muy cercana y alguna amiga en el instituto.

Continuando con los nombres en la familia, desde hace unos… 7 años en casa me llaman “Tali”. Y os preguntaréis… ¿Tali? ¿Esa mier… preciosidad de nombre de dónde sale? Pues bien, la historia se remonta al momento en el que mi sobrino Hugo estaba empezando a hablar. Intentamos enseñarle a decir el nombre de las tías y los miembros de la familia, pero no sabía pronunciarlos, así que su versión de “Mari” fue “Tali”. A los habitantes de mi casa les hizo gracia, y así me he quedado, como “Tali”. Hace un par de meses le confesé a mi madre que no me gustaba, y está haciendo el esfuerzo de intentar cambiarlo, o eso creo, pero es demasiado tarde. Llevaré esa lacra encima toda la vida. Maldito Hugo. Ya me vengaré, ya.
Nº 3- Tali- familia muy cercana, culpa de mi sobrino.

“María José” siempre me ha sonado muy a señora mayor, nunca ha sido un nombre que me haya encantado. De hecho de pequeña siempre fantaseaba con cambiarme el nombre al ser mayor, pero una aprende a vivir con ello, o a modificarlo lo suficiente como para hacer que no me suene tan mal. Dicho esto, “María José” suele llamarme la gente que no tiene mucha confianza conmigo o no me conoce lo suficiente, o los profesores, por ejemplo. También lo usan en mi casa cuando quieren llamarme y les ignoro o están enfadados conmigo. La verdad es que no me gusta que me llamen así, cuando alguien lo hace me suena bastante mal, lo veo demasiado serio. No pega conmigo en este momento de mi vida.
Nº 4- María José- nombre oficial. Gente que no tiene mucha confianza conmigo, familia enfadada, profesores.

A ver qué más… “Mery”, mismo, o “Mary”, que es como se escribiría bien. Una amiga en el instituto me llamaba “Mery” todo el rato, en 4º de la ESO más concretamente. Qué gran año… Pero bueno ese es otro tema. Ahora también me llaman “Mery” mis hermanas de vez en cuando. Y “Mary” me han llamado toda la vida en la academia de inglés a la que iba, que es básicamente donde aprendí todo el inglés que sé. Allí a todos los alumnos nos traducían el nombre a inglés, o si el nombre no era traducible nos daban otro que empezase con la misma letra. Por ejemplo en mi clase había un chico que se llamaba Sixto, y como no existía en inglés pues le llamábamos Steven.
Así que creo que Mary es un buen nombre, me ha traído más alegrías que desgracias. Aunque hay alguna anécdota en la academia que se merece un capitulillo entero… Pero en fin.
Nº 5- Mery/ Mary- amiga en 4º de la ESO, mis hermanas; Academia de inglés.

“Mery Joe” me llama mi preciosa Carmen, a la que conocí en Irlanda hace cuatro años y con la que voy a clase actualmente. Y a la que quiero infinitamente, todo hay que decirlo. Y ahora mismo no recuerdo que nadie más me llame así.
Nº 6- Mery Joe- Es como me llama mi Carmen


Un nombre que antes usaba mucho y ahora… No uso, es “Marijose”. En su momento lo veía bastante “yo”. Me sonaba dulce, bonito. Pero ahora me suena a cosas que no me gustan. Ese nombre es con el que me conoció mi ex novio, y como se llama su madre (a la que quiero muchísimo), quizás por esto es por lo que no me apetece que lo usen más, porque me recuerda a él y a todo el tiempo que estuve con él. Toda la gente que me conoció cuando tenía entre los… 15 y 18 años me llama así. O me llamaba, al menos con los que no tenía contacto, con los que sí tengo no suelen llamarme de esta manera. Bueno, sí, a veces. Pero hay ciertas personas que no sé si cuentan. xD
Nº 7- Marijose- nombre que usaba de los 15 a los 18 en público, y a partir de ahí con la gente de la que me rodeaba, que tampoco era tanta. Nombre con el que me llamaba mi ex.

Y aquí llegan los dos nombres que uso ahora, este es el que menos me gusta de los dos, “Mariajo”. Para diferenciarme de su madre, mis ex cuñados me empezaron a llamar “Mariajo” porque como ya he dicho a su madre la llaman “Marijose”. Bastante gente me llama “Mariajo”, me siento cómoda con ese nombre, y está bien. Pero no sé, no es el nombre con el que más identificada me siento ahora mismo. También me llamaban “Mariajo” de pequeña y hacían la típica coña con lo de –ajo, y algunas personas llegaron hasta a hacer la megagracia de traducirlo a inglés y llamarme “MaryGarlic”. En fin, cosas de críos y gente graciosilla. ¡Ah! Y también me llaman “Mariajo” por Subcultura, porque es el nombre de usuario que tengo.
Nº 8- Mariajo- familia de mi ex; de pequeña, en el colegio; Subcultura.

Y el último que voy a mencionar hoy es “Majo”. Puede sonar absurdo, o pareceros una tontería, pero este nombre me transmite una fuerza increíble, tiene energía, no sé, es lo que me hace sentirme el ‘autodenominarme’ así. Me parece que es cómo quiero que sea mi vida en este momento, quiero energía, hacer cosas nuevas, conocer gente, cambiar, espero que para mejor, pero cambiar. Estoy bastante contenta con el “Majo”, y últimamente a cualquiera que conozco le digo que me llamo así, aunque en realidad no mucha gente me llama “Majo”. Pero bueno, yo lo intento, que me gusta mucho. ^^ Igual dentro de… 5 años lo he aborrecido y vuelvo al “Mariajo”, o me gusta que me llamen “María José” y sentirme más señora. Pero de momento… Me quedo con el “Majo”.
Nº9- Majo- como me gustaría que me llamasen ahora mismo.

Bueno, ya que me he quedado con 9, para redondear mencionaré uno que me hace mucha gracia y que ya he comentado por internet, y es “Moose”. Os preguntaréis qué tiene que ver “Moose” con “María José” aparte de que comienzan por “M”. Pues bien, tengo un amigo californiano, mu majo él, que un día de charla por Skype me preguntó cómo se pronunciaba mi nombre, porque no sabía cómo era (él lo pronunciaba como /maio/). Y el “Villalobos” ya pa qué comentar lo que pronunciaba… Bueno, va, pronunciaba /vilabús/ (Villaboose en su idioma californiano). Pues dijo que “Majo” le parecía demasiado complicado de decir, y que mejor se inventaba otro nombre para mí. Y lo que le vino a la cabeza fue “Moose”, que como sabréis los que habláis inglés (o quizás no sabréis, no sé), significa “alce”. Yo le dije que por qué me llamaba así, que no tenía nada que ver con mi nombre, pero él dijo que era la mezcla de “Majo” y “Villaboose”. Y ya está, de ahí sale “Moose”, que me parece un nombre divertido, pero… Eso, para que lo use él, no nadie más. Que por cierto, los alces son feísimos… En fin, prefiero no verlo por ese lado.
Nº 10- Moose- es cómo me llama Tyler, mi amigo de California.

Y podría seguir con algunos motes, peeeeero llevo ya varios días escribiendo esto, y si lo sigo alargando no termino ni el año que viene. Vamos a hacer un recuento final:
Nº 1- María- abuela paterna y gente que me conoce por ella; amigo americano ultracatólico.
Nº 2- Mari- familia muy cercana y alguna amiga en el instituto.
Nº 3- Tali- familia muy cercana, culpa de mi sobrino.
Nº 4- María José- nombre oficial. Gente que no tiene mucha confianza conmigo, familia enfadada, profesores.
Nº 5- Mery/ Mary- amiga en 4º de la ESO, mis hermanas; Academia de inglés.
Nº 6- Mery Joe- Es como me llama mi Carmen
Nº 7- Marijose- nombre que usaba de los 15 a los 18 en público, y a partir de ahí con la gente de la que me rodeaba, que tampoco era tanta. Nombre con el que me llamaba mi ex.
Nº 8- Mariajo- familia de mi ex; de pequeña, en el colegio; Subcultura.
Nº9- Majo- como me gustaría que me llamasen ahora mismo.
Nº 10- Moose- es cómo me llama Tyler, mi amigo de California.


Y con esto y un bizcocho… Si has llegado hasta aquí ya me conoces un poco más. ^^

viernes, 8 de febrero de 2013

Sir Thomas Wyatt- I find no peace

Este va a ser mi primer gobbet. Es un poema precioso, de esos a los que parece que les encuentres un significado y tiene otro, no demasiado oculto, pero "tapadillo". Es de Thomas Wyatt, el primer poeta inglés que utilizó el soneto, y empezó a experimentar con las formas y la rima. Para los que no estén muy familiarizados con la historia inglesa, este hombre fue uno de los poetas que apareció durante el reinado del rey Henry VIII, o Enrique octavo, sí, el que se casó 6 veces y mató a varias de sus esposas. Se le acusó de acostarse con la segunda de ellas, Anne Boleyn (Ana Bolena para los españoles, costumbre que odio por cierto, la de traducir nombres), pero fue liberado finalmente. No tuvieron la misma suerte los otros 5 hombres a los que cortaron la cabeza, ni la propia Anne. Él los vio morir, y posiblemente ese hecho hizo que algunos de sus poemas tuvieran un tono triste o melancólico (sin tener en cuenta lo melancólicos que ya eran los poetas de la época en cuanto a sus sentimientos).

 En fin, no os cuento más historias, aunque para mi sean super interesantes, y os dejo con el poema.

I find no peace, and all my war is done.
I fear and hope. I burn and freeze like ice.
I fly above the wind, yet can I not arise;
And nought I have, and all the world I season.
That loseth nor locketh holdeth me in prison
And holdeth me not --yet can I scape no wise--
Nor letteth me live nor die at my device,
And yet of death it giveth me occasion.
Without eyen I see, and without tongue I plain.
I desire to perish, and yet I ask health.
I love another, and thus I hate myself.
I feed me in sorrow and laugh in all my pain;
Likewise displeaseth me both life and death,
And my delight is causer of this strife.

sábado, 5 de enero de 2013

Argumento general de los culebrones (con pequeñas variaciones entre uno y otro):



 Chica pobre, guapísima pero tonta con ganas se enamora de un hombre rico, atractivo y poderoso con el que se cruza casualmente. Él, por supuesto, también se enamora de ella, pero ya está prometido con otra mujer, la típica trepa, fashion victim (con pinta de putilla, todo hay que decirlo) y retorcida que sólo le quiere por el dinero, pero él piensa que está loca por él, porque claro, es un empresario de gran nivel y un triunfador.
La chica pobre se resigna porque no puede estar con el hombre rico, pero este sigue dándole por culo e intentando besarla a pesar de que se va a casar en breves con la putilla. Al final se besan, y ya se sella el encantamiento que hace que ninguno de los dos deje de pensar en el otro.
La putilla se da cuenta de que la pobre está enamorada de su “noviesito” e intenta destruirla de todas las maneras posibles. Mientras que todo esto ocurre, el rico intenta llevar doble vida y tener dos novias, una secreta, de la que realmente está enamorado (y es la pobre tonta), y la otra, con la que se va a casar sin quererla.

Hasta aquí todo claro, ¿no?

Luego tenemos historias secundarias como la de los criados de él que también se enamoran entre ellos, o la de la madre de él que ama a la putilla y pretende ayudarla contra la pobre, porque claro, casarse con la putilla será mejor para su estatus social. También encontramos a veces que la putilla suele tener su propio amante, con el que planea matar a su marido tras casarse. Que claro, va de listo y estupendo, pero no se da cuenta de que su mujer es una guarra que sólo le quiere por su dinero.

Volviendo a la pobre tonta, que la hemos dejado un poco olvidada, sigue intentando olvidarse de su galán, pero “¡Oh, diosito!, ¿por qué carajo tuviste que haser que Luis Eduardo Montoya Ferrándes de Todos los Santos aparesiera en mi vida?” (cosa que todas nos preguntamos al ver a Chris Evans, Tom Hiddleston, Christian Bale, etc., pero que no nos quita el sueño como a ella), entonces por supuesto, no le olvida, ya que se pasa el día lamentándose de su terrible fortuna.
La putilla por su parte intenta ahogarla, envenenarla, mandarla a Europa, meterla en la cárcel, matarla, de todo, pero al final no consigue nada, porque por supuesto, EL AMOR SIEMPRE VENSERÁ.

Al final, el galán rico y poderoso (del cual no sabemos por qué es rico, igual es un narco, o exporta chorizos, o tiene una fábrica de consoladores en China, nunca se acaba de saber de dónde sale la fortuna) se deshace de la putilla, que se hunde en la ciénaga más apestosa de toda Sudamérica y termina casi siempre en la cárcel, o pobre y con el rimmel corriendo por sus mejillas mientras maldice a la pobre-tonta-guapa, que se casa con el rico-galán-poderoso, y se convierte en la señora de la casa. Echa a la suegra, por supuesto, porque el marido es un calzonazos, y ella acaba siendo la persona más adorable, amada y presiosa de la historia. El último capítulo suele ser o bien la boda del galán y la ya-no-pobre, o bien unos años más tarde cuando ya tienen sus hijos y son felices y comen perdices.

Hay variaciones, como por ejemplo en cierto culebrón que trataba de tres hermanos pobres que quieren vengarse de tres hermanas ricas pero ¡OH! Casualmente cada uno de ellos se enamora de una de ellas (ninguno coincide con la misma, que raro…) y se acaban casando. Y ese sinfín de opciones que nos ofrecen las telenovelas.

Así que ya saben mijitos, vean telenovelas, si no pueden ver cómo termina siempre sabrán que el amor es la respuesta.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Balance de 2012


Veo a todo el mundo hacer balance del año que está a punto de terminar y me planteo lo que ha sido este año que acaba para mi. Sin duda alguna ha sido el año más radical de los últimos que he vivido. He hecho cosas que me han hecho muy feliz, como reencontrarme con gente que hacía años que no estaba en mi vida, como volver a retomar hobbies que dejé de lado en algún estúpido momento, como descubrir un mundo musical increíble como es el indie, lleno de gente majísima, música increíble y conciertos locos.
También este año he conocido a mucha gente, he salido, he vuelto a cantar, a reír, a bailar. He vuelto a ser la persona que era hace cuatro años cuando volví de Irlanda, no exactamente igual, no sé si mejor o peor, pero he retomado cosas con las que necesitaba reencontrarme.
He aprobado exámenes que tenía pendientes, he aprendido a crear pequeños objetitos de felicidad que regalar a los que quiero, he entrado en el mundo de Facebook, he vuelto a Sharedtalk, he empezado a abusar de Twitter y Tumblr, he empezado a subir cositas a Deviantart y he disfrutado infinitamente de Subcultura.
Pero como todo lo que pasa en esta vida, este 2012 también ha tenido sus malos momentos. Relaciones que se rompen, bajones pre-exámenes, agobios, sustos médicos, chocolate quemado, gritos recibidos, sueños que no se han cumplido.
A pesar de todas las cosas malas este año ha sido bastante increíble. Y loco, desde mayo a este día ha sido una sucesión de cosas que no esperaba que pasasen y que no me habría imaginado lo más mínimo que fueran a suceder.
Y supongo que todo ha sido para bien. Aunque a veces dudemos de si las decisiones que hemos tomado son las más acertadas con el tiempo te das cuenta de si has hecho lo correcto o no. Yo sin duda lo he hecho, adoro ser libre para hacer lo que quiera y salir con quien me proponga un buen plan; poder perder el tiempo haciendo origami y brochecillos de hama que regalar; ver películas y series cuando me apetezca; darme cuenta de que puedo vivir sin teléfono móvil.
Aunque a ratos pierda la cabeza, soy feliz. Muy feliz. Así que eso significa que el año ha sido muy bueno. Gracias a todos los que habéis reaparecido, a los que nunca desaparecisteis e incluso a los que estáis por llegar este año nuevo.

¡Feliz 2013!

Poema dadaísta (o simplemente random)

Mi misión no es matar, pero a ti no puedo soportarte.
Gracias por pensar en mi.
Era una noche helada y las estrellas brillaban con intensidad.
Cualquier otro día, cualquier otro momento, cualquier otra vida.
Cerró la puerta y le besó como si no hubiera mañana.
Le dijo la vejiga al cerebro.
Algún día el mundo llegará a su fin.
No sabía a quién llamaba, sólo escuchó una hermosa voz masculina.
Me desperté, salté de la cama y me miré al espejo.
Las hormigas mientras tanto hacían cosquillas a sus tallos.
Pero si bajase y las torturas no pudiese soportar...
Pensó huir y se apresuró hacia la salida.
Me quedo en el limbo.
Preguntó por qué nadie quería besarla. Él le dijo que lo haría encantado.
¿Subir o bajar?
Cada flor comentaba con una abeja lo bella que estaba la mañana.
¿Cielo o infierno?
Para eso aún falta mucho.
Sólo vi a una persona demacrada y sin ganas de soñar.
La luna reinaba en el cielo nocturno.


martes, 6 de noviembre de 2012

Sombrero


Lleva un sombrero marrón algo raído en el ala que oculta su rostro parcialmente. Su cabello color azabache se escapa en forma de mechón rebelde que quiere escabullirse del yugo que le impone el sombrero. Sus ojos marrones son tan expresivos que no necesitaría ver el resto de su cara para poder descubrir sus sentimientos, y su boca es tan sensual que con sólo sonreír podría eclipsar la luz más potente del mundo.





viernes, 3 de agosto de 2012

Lo que no podemos ver


A medida que ando por la calle me cruzo con muchas otras como yo. Podemos vernos, aunque los humanos no lo sepan, llegamos a tener nuestras propias conocidas a las que saludamos al pasar, e incluso podemos tocarnos de una manera mucho más íntima de lo que las personas imaginan, llegando mucho más lejos al unirnos de lo que ellos jamás podrían soñar. Pero a pesar de esto, tenemos una relación tan estrecha con los hombres que apenas nos relacionamos entre nosotras intentando hacerles felices a ellos en sus deseos más profundos, intentando cuidarles de sus miedos, protegiendoles de todo aquello que piensan que puede dañarles, aunque nosotras sepamos que ese daño no existe. Lo único que intentamos es que su interior les asuste lo menos posible.

Existimos en una dimensión paralela a la humana, de hecho se podría hasta decir que existimos dentro de ellos, a pesar de que no es tan sencillo como eso. Aún así, eso es lo que los humanos piensan, que somos parte de ellos, como si pudiesen poseernos como poseen sus riñones, su hígado, sus pies... No obstante a veces nos sentimos como sus esclavos, ya que los momentos en los que nos podemos alejar de sus cuerpos son tan pocos que muchos de nosotros tardan milenios en saber qué es unirse a otro de los nuestros, qué se siente al fundirse de nuevo en una sola esencia, que es algo que sólo podemos hacer cuando los propios humanos se funden en uno sólo. Durante la vida de un humano no muchos tienen la suerte de poder encontrar a su Ardha, ya que necesitamos que nuestro humano se una a su humano portador, y esto puede resultar extremadamente complicado, hay una posibilidad entre millones que esto ocurra, pero en el momento en que lo hace los portadores de las dos Ardha saben que estarán juntos siempre, de una manera u otra, que su amor no es uno cualquiera. Las Ardha saben que acabarán uniéndose, su eternidad lo garantiza, y el surgir de una misma fuente asegura que su lazo no se quebrantará pase lo que pase. Puede que sus portadores malgasten su vida sin encontrar a la otra, o que simplemente caigan en lugares remotos, pero aunque pasen siglos sin poder fundirse se acabarán encontrando. Es tan intenso el momento en el que nos unimos... Dos Ardha juntas pueden hacer que nazca una nueva estrella, que florezca un bosque entero, que nazca una nueva vida sea del tipo que sea.

Pero aunque es ésta una parte interesante de nosotros, seguiré relatando cómo nos imaginan los humanos. Muchos de ellos dicen que tenemos colores ¡Vaya una chorrada!, ¿no? Claro, ahora somos gusiluces, o camaleones, cambiando de color para camuflarnos en sus cuerpos. Que estupidez, estos humanos... Muchos piensan que somos lo que les hace sentir, pero somos mucho más que eso. El hecho por el que estamos atados a ellos durante su corta existencia es primordialmente asegurar nuestra propia supervivencia a lo largo del paso de los siglos. De hecho, si no estuviésemos a su lado, alimentándonos de sus sueños, de sus miedos, seríamos una energía más, sin otro cometido que flotar en el universo. Podríamos decir que nosotros mantenemos vivos a los humanos, pero a su vez ellos nos mantienen “vivos” a nosotros.
Un humano no sabe realmente que existimos hasta que muere, puede intuirlo, puede creer o no las leyendas y los cuentos de la gente, pero no descubre la verdad hasta el momento en el que fallece, cuando ve a la que le acompaña, que le recibe con una cálida sonrisa, un abrazo y unas palabras de aliento, de fuerza para que continúe adelante.

Estoy segura de que querréis saber cómo somos asignados a los humanos. En realidad no se nos asigna, no hay ninguna “fuerza superior” que rija las normas entre nosotras, simplemente somos transportados a otro lugar. Para un humano el proceso sería como lanzarse por un tobogán larguísimo. Me explico: cuando nuestro humano portador fallece somos arrastrados hasta otro, uno que acaba de nacer. Solamente tenemos unos minutos en los que podemos estar sin humano, pero no suele llevarnos más de 10 segundos encontrar uno nuevo que acaba de llegar a su mundo y no tiene asignada a ninguna de nosotras. Normalmente influimos bastante en la personalidad del humano al que acompañamos, cada una de nosotras aporta unas sensaciones distintas a cada humano, aunque supongo que por mi no-descripción de mi especie estaréis pensando que somos todas iguales.
Para nada, nuestras naturalezas pueden ser absolutamente iguales, como las de las Ardha que nacen de una misma fuente, o completamente distintas e incluso opuestas. A esto último le llamamos Vibhinna, cuando dos de nosotras somos incompatibles. Es gracioso encontrarse con tu Vibhinna, los portadores suelen sentir un odio instantáneo hacia el otro, una rivalidad insalvable, y es que nada en el universo conseguirá reconciliar a dos Vibhinna. Pero es normal que existan diferencias entre nosotras, como todos ya sabemos el universo se rige por energías, necesita haber un yin que contrarreste un yang, un alto que se oponga a un bajo, un malo que quiera acabar con un bueno, y en nuestra dimensión no iba a ser menos, pero no podemos dejarnos llevar por nuestra naturaleza, ya que lo que de verdad nos guía y nos debe importar es ayudar a nuestros portadores, hacerles realizarse y conseguir que lleven a cabo sus sueños.
Pero no siempre es posible, si los humanos no quieren dejarse guiar no hay nada que hacer, sólo nos queda acompañarles en sus decisiones, a pesar de que sepamos que lo que hacen no es correcto.

No me gustaría terminar este relato sin describirnos “físicamente”. Somos seres etéreos, sin una forma concreta. Nos adaptamos a los espacios en los que nos movemos, no tenemos ningún rasgo distintivo en lo que a nuestra imagen se refiere. Pero cada una de nosotras surge de una fuente distinta, como ya he dicho antes, y eso nos es más que suficiente para poder reconocernos. No somos seres mágicos, no somos sombras, somos energía.


Todo esto es lo que implica ser aquello que algunos llaman las psijés, otros por su parte lo denominan animae, pero a nosotros nos gusta llamarnos simplemente almas.

viernes, 3 de febrero de 2012

The Sun Rising- John Donne

Pues es que en literatura estoy dando a este hombre, y me encantó este poema que vimos el otro día en clase. Tanto que lo he traducido. Dejo aquí mi traducción, ¿mejor o peor? Me da igual, es mía.


Ajetreado viejo idiota, indomable Sol,
¿Por qué tú
Entre ventanas y cortinas nos visitas?
¿Deben las estaciones de los amantes correr según tus movimientos?
Insolente y pedante infeliz, ve a reprender
A escolares tardones y amargados aprendices,
Ve a decirle a los cazadores de la corte que el rey saldrá a cazar,
Dile a las hormigas del campo que comiencen a cosechar:
El amor, sólo él, no conoce de estación ni de clima,
Ni de horas, días, ni meses, que son los andrajos del tiempo.

Tus rayos tan respetables y fuertes
¿Pero qué piensas?
Podría eclipsarlos y taparlos con un guiño de mis ojos,
Pero no querría perder su visión ni un segundo.
Si sus ojos no han cegado los tuyos,
Mira, y mañana tarde cuéntame,
Si ambas la India de las especias y la mía
Están dónde tú las dejaste, o yacen aquí junto a mi.
Pregunta por esos reyes a los que viste ayer,
Y deberías escuchar, “Todos yacen aquí en una cama.”

Ella es todos los países, y yo todos los príncipes;
Nada más hay;
Los príncipes tan sólo juegan con nosotros; comparado con esto,
Todo el honor es mímica, y toda la riqueza alquimia.
Tú, Sol, no sabes ni la mitad que nosotros,
Que el mundo está aquí contraído;
Tu edad pide descanso, y al ser tu tarea
Calentar el mundo, lo has conseguido calentándonos a nosotros.
Brilla aquí para nosotros, así estarás en todas partes;
Esta cama es tu centro, estas paredes tu esfera.


¡Espero que os haya gustado tanto como a mi! ^^


Y por si quereis leerlo en inglés, aquí teneis la versión original. ^^

¡Un beso!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Imaginación

Para mi la imaginación va mucho más allá de las imágenes esporádicas que a uno le puedan surgir en su mente. Imaginar es pensar que el sueño más imposible es tangible, es estar a punto de rozar con los dedos una realidad que sólo tú ves, es oler el delicioso banquete que pasea por tu pensamiento, es saborear el beso de tu amante una vez más aunque esté en la otra punta del mundo. La imaginación es un universo paralelo propio de cada persona. No hay dos iguales ni siquiera aunque dos seres sostengan las mismas creencias, ni aunque compartan una vida casi idéntica, e incluso serían totalmente distintas las imaginaciones de dos hermanos gemelos.

Dentro de la mía se entrecruzan pensamientos muy diversos. Imágenes a veces confusas, otras nítidas y cristalinas como el agua del lago más azul del universo. En ocasiones el estado de ánimo o los sentimientos con los que me despierto condicionan a mi indefensa imaginación. Otras veces ella vence al tedio en horas que nunca parecen terminar.

Pero así es, tan fuerte y tan débil en otros momentos que no siempre puedo confiar en ella. Casi siempre que salgo a su encuentro se esconde de mi, y aparece de repente cuando menos lo espero, de vez en cuando sobresaltándome con su pícara risa. Sí, mi imaginación ríe, me gustaría que la pudieseis escuchar.

Así que debo estar alerta, siempre papel en mano por si mi perezosa amiga despierta y con su incesante verborrea llena mi cabeza de proyectos, algunos interminables, otros tiernos, muchos de ellos inconfesables. Hoy parece que quería darse a conocer a ella misma. Así pues, os la presento, espero que de ahora en adelante nuestras imaginaciones sean buenas amigas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Hk

'Cause maybe someday we'll just leave,
and disappear without telling.
Then the world will stop to breathe
the cold nothing in the wind.

jueves, 20 de octubre de 2011

Maldito portátil, parte 3

Tras despedirme de los compañeros y de Alfonsina me dirigí hacia mi casa. De camino dos muchachas me pararon para preguntarme si me podían leer un pasaje de la Biblia. Les dije que no tenía tiempo, pero aún así siguieron insistiendo y fueron detrás de mi un par de calles hasta que les comenté con toda la amabilidad de la que disponía en ese momento que me dejasen en paz, que también era algo muy bíblico.
Estaba tan frustrado que cuando subí a mi piso lancé contra la pared la caja de los objetos que me habían acompañado durante mis estancias en la oficina y se desparramó todo por el salón. Vivía solo y no esperaba visitas, así que me importaba bien poco si todo se quedaba ahí tirado. Pero a los 5 minutos de maldecir a mi jefe, al policía obeso y al maldito ladrón llamaron al timbre. Cerré la puerta que comunicaba la entrada con el salón para que no se viera el desastre y abrí. Era una mujer de unos 35 años. No era excesivamente guapa, pero tenía un brillo especial en sus ojos, algo que hacía que pareciese la persona más agradable del mundo. Con una sonrisa me preguntó si yo era el señor Fernández, a lo que contesté que sí, que qué se le ofrecía. Preguntó también si podía pasar, a lo que me negué por completo, una dama no podía entrar a mi casa a ver el desastre que se había formado, así que nos quedamos hablando en la puerta. Me dijo que ella era Sandra Clos, que trabajaba para la aseguradora en la que estaba inscrito mi tío Octavio y que venía a hablar conmigo de la indemnización por la muerte de este. Me quedé a cuadros, ¿mi tío Octavio había muerto? ¿Cuándo? ¿Y la indemnización estaba a mi nombre? No podía creérmelo, demasiadas cosas en tan poco tiempo. Seguimos hablando y me contó la historia de mi tío. Estaba pescando en el lago que hay cerca de su casa cuando se puso a llover. Intentó regresar a la orilla, pero no le dio tiempo y le cayó un rayo encima. Que trágico, que irreal, ¿no? Pues sí, eso pasó. Después de explicarme todas las formalidades y que yo era el único beneficiario de su póliza, me comentó lo que me tocaba por la indemnización. Una pasta. Joder, es que ya ni me acordaba de que me habían echado del trabajo... Con eso podría vivir toda la vida. Increíble. La invité a tomar algo como agradecimiento por haberme tratado tan bien, y aceptó. Bajamos al bar y tomamos un par de cervezas mientras hablábamos un poco de todo. Cada vez me gustaba más, no sé qué tenía, pero era flipante. Esa voz tan dulce y su imborrable sonrisa. Que gusto daba hablar con ella, hacía tiempo que no conocía a alguien tan agradable.
Cuando se despidió de mi me lancé a besarla, porque sentía que la conocía desde hace meses, cuando en realidad hacía hora y media que había aparecido por mi puerta. Ella se echó hacia atrás y me rechazó, dijo que tenía novio. Vaya chasco, la única tía normal que se había pasado por mi vida en varios meses y resulta que está comprometida. Claramente, no era mi día. Pero bueno, la indemnización por la muerte de mi tío (aunque fuera un asunto realmente triste...) compensaba bastante lo del trabajo, lo del robo, lo de Sandra, todo.

Tres o cuatro días después Sandra volvió a mi casa, y me dijo si podía pasar.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Maldito portátil, parte 2

Al acercarme a su mesa me recibió con un seco “siéntese”, a lo que obedecí con un educadísimo “buenos días”, a ver si se le pegaba algo. Pero parece ser que el tipo era así de nacimiento. Tan seco por dentro y tan gordo por fuera, vaya paradojas de la vida. Le conté lo del robo de pe a pa mientras tomaba notas esporádicas y asentía con desgana. Aunque la verdad es que dudo que estuviera escribiendo lo que yo le decía, porque en los momentos en los que tocaba el teclado era en los que yo más detalles innecesarios daba. Lo único que me dijo el muy simpático es que intentarían encontrarlo, pero eso casi nunca ocurría. Vaya consuelo, seguro que ni lo buscaban. La cosa es que el poli gordo me sonaba... Pero pasé de preguntar, llevaba prisa.

Cogí el primer taxi que encontré para volver a la empresa. Mi trabajo era una de las cosas de las que más orgulloso estaba en mi vida. Era jefe de ventas de una prestigiosa internacional que exportaba fabada y otros tantos productos típicos españoles a todo el mundo. Me pasaba la vida de viaje, firmando contratos aquí y allá. Me encantaba mi trabajo.
Nada más entrar por la puerta, Alfonsina (que era la recepcionista) me dijo que el jefe quería verme, y pensé que querría preguntarme por la denuncia del robo.
Subí hasta su oficina confiado de que seguiría de tan buen humor como hacía un par de horas. Pero no fue así. Me preguntó que dónde había ido, que me había estado esperando para presentarme a alguien, supuse que un nuevo becario. Le recordé toda la historia y el tío se hizo el loco. ¿Entonces quién me había dado permiso para irme? ¿Su hermano gemelo malvado? ¿Él mismo estando borracho? Misterios inexplicables. Intenté que mi jefe, el “señor” Miedes (lo digo con esta entonación despectiva, porque de señor no tenía nada), recordara lo acontecido dos horas antes de todas las formas posibles, pero no hubo manera. Después de veinte minutos de charla estúpida me presentó a una tal Arantxa Montesinos, una mujer encantadora. Sí. Era la nueva jefa de ventas. No era posible, ¡ese había sido mi puesto desde hacía cinco años! ¡No me podían echar sin más! Intenté hacer entender a mi jefe que yo no había hecho nada para merecer ese despido, y la única excusa que me dio es que “la señorita Montesinos es licenciada en administración y dirección de empresas, y tiene dos másters”. Fui a recoger las cosas de mi despacho, no sin antes dedicarle un “vete a tomar por culo Miedes, cabrón”, con todo el amor del mundo.
Puso una cara rarísima y me echó a gritos de su despacho, pero eso sí, me quedé como Dios.

viernes, 14 de octubre de 2011

Maldito portátil, parte 1

Nunca sabes lo que vas a encontrar cuando pisas la calle camino al trabajo por la mañana. A mí me acompañaban unos ojos legañosos que se abrían difícilmente, un cabello rebelde que no había tenido la amabilidad de dar “su brazo” a torcer bajo la amenaza del cepillo, y un maletín con mi ordenador portátil. Como decía, nunca sabes lo que ocurrirá cuando pones un pie fuera del portal; podrías encontrar al amor de tu vida, un billete de cien euros, que todo fuera rutinario como normalmente, ver a un enemigo de la infancia convertido en un tío gordo, calvo y desagradable, o que te roben el ordenador.
Sí, me robaron el ordenador. Vaya hijo de puta el ladrón. Intenté correr detrás de él pero se subió a un coche, le estaban esperando. Todos los datos de la empresa a la basura. ¿Qué le iba a decir al jefe? Tendría que empezar el informe en el que estaba trabajando de nuevo. Bueno, el informe y buscar la manera de recuperar todos los datos que tenía... Ahora me arrepiento de no haber guardado todo en un CD, un disco duro... En cualquier parte. Ya nada puedo hacer, así que no me queda otra que pensar en por qué justo a mi, de todas las personas en la ciudad, es a quien le roban el ordenador. Posiblemente era porque me vieron cara de sobao... Menuda cagada. Me dirigí a la oficina para explicarle todo a mi jefe, el cual resultó bastante más comprensivo de lo que esperaba, supongo que tendría un buen día, y aprovechando que estaba de buen humor le pedí que me dejara libres un par de horas para ir a denunciar el robo a comisaría.
Cuando llegué, sentado en una mesa había un poli gordo de esos que parece que se haya comido una caja entera de donuts él solo para almorzar. Se ve que en los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado ya no prima la forma física. Me acerqué a él y le pregunté que dónde tenía que ir para denunciar un robo. Tan amable como delgado era, me contestó que él era el encargado de esos casos pero que por el momento estaba muy ocupado, que me sentase a esperar que pudiera atenderme. Intenté convencerle de que sería un segundo y que tenía prisa por volver al trabajo pero el muy tocino me ignoró, y me instó a sentarme en una diminuta sala de espera rodeado de gente con unas pintas muy raras. Había una chica de veintimuchos vestida con una minifalda, un top lleno de lentejuelas y unas botas que le llegaban por encima de las rodillas con unos tacones enormes, por cierto. Era guapa, pero llevaba demasiado maquillaje. Parecía una... Oh... Vale... Esto... Bueno, también había una señora de mediana edad con cara de pocos amigos a la que por lo que pude escuchar habían llamado para ir a buscar a su hijo que estaba en el calabozo, y un hombre anciano que afirmaba fervientemente que su vecina del primero le había robado la dentadura postiza cuando subió a por sal. Ya ves tú que disparate, ¿para qué querría la dentadura una tía de 40 años? ¿Para venderla en el mercado negro? Como le gusta a la gente mayor tocar los cojones, seguramente la había dejado en la cocina o en el cuarto de baño y ni se había dignado a buscarla como es debido.
A todo esto, la sala en la que estábamos era un señor cuchitril. Cinco sillas de lo más incómodo que te podrías echar a la cara y una mesa de café que sólo servía para apoyar los pies, porque no había ni una sola revista para amenizar la espera en plan consulta del dentista cuando vas a hacerte una endodoncia. Así que me puse a jugar al tetris en mi móvil pero no fue un pasatiempo muy duradero... Porque se me acabó la batería a los dos minutos ¡Maldita sea! No era mi día... Por suerte me avisaron en seguida de que el poli rollizo me atendería.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Salto al vacío

Miré hacia el suelo y me asusté. La distancia era terriblemente exagerada, tenía tanto miedo... Miraba las alas y me preguntaba que cómo podrían aguantar tanto peso, soportar ese lastre en el aire no era una tarea fácil, pero si tantos otros lo han aguantado ¿por qué iba a ser distinto en esta ocasión?

Vi pasar a otro en la distancia, parecía tan ligero, incluso daba la impresión de que lo pasara bien, pero yo no estaba segura de lo que iba a hacer. Llevaba mucho tiempo pensando en que tarde o temprano tendría que volar, pero había llegado antes de lo que creía. El tiempo había pasado muy deprisa y necesitaba un poco de fuerza o de ánimo, algo que me hiciera sentirme segura para dar el último paso, el que me llevara hacia el borde del precipicio y me ayudase a levantarme en el momento de caer.

Aunque el riesgo de estrellarme estaba ahí en una proporción del cincuenta por ciento, me armé de valor y salté. No me acompañaba nadie, no esperaba tener que hacerlo sola, pero los demás se habían ido ya y sólo quedaba yo por salir. Sentí que no les importaba, porque sabían el miedo que tenía y aún así me dejaron la última. Me daba igual, no les vería más, podía conocer a muchos otros, irme muy lejos.

Tenía libertad para hacer lo que quisiera. Y sin darme cuenta, pensando en todo esto, estaba volando. Pero en el momento en el que fui consciente de ello me asusté y empecé a caer en picado. Mis alas no reaccionaban, era como si me hubiese quedado paralizada y en pocos segundos choqué contra el suelo. Tengo miedo... Y duele mucho. No sé si podré volver a mi nido, pero tampoco tengo ganas de intentarlo. Me quedaré aquí un rato, a ver si se acaban el temor y el frío que recorre cada una de mis plumas.
Quizás entonces me decida a intentarlo otra vez.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Balcón, parte 5

-Por favor… Déjame…
-¿Quieres decir tus últimas palabras antes de morir? Mmm… En el pecho, directo al corazón. No sé… No me convence, ¿dónde dispararías tú?
-¡ESTÁS LOCA! DÉJAME IRME, ¡AYUDA!, POR FAVOR, ¡QUIERE MATARME!
-No grites cielo, no te va a servir de nada. Creo que ya lo tengo decidido… En los sesos. Asqueroso, pero rápido. ¿Me das un besito de despedida?
-¡Vete a la mierda, puta! ¡Te cogerán! ¡No sabes a quien vas a matar!
-Sí, sí lo sé, y me encanta. Adiós tesoro, gracias por el polvo, ha sido divertido. Los detalles improvisados del plan son los mejores.
-Eres una zorra.
-Eso dicen todos, tendré que ponerlo en mi tarjeta de visita.
BANG!! (silencio) BANG BANG!
-Más vale prevenir que curar… Igual uno sólo no era suficiente. ¿Cómo limpio ahora este desastre? En fin, ¿dónde tengo el móvil? A ver…
-¿Dígame?
-Soy yo, ya he terminado el trabajo.
-De acuerdo, ven cuanto antes a cobrar. ¿Qué vas a hacer con él?
-Que ¿qué voy a hacer yo con él? No jodas, ven aquí y llévatelo. Manda a alguien, paso de tener un muerto en mi casa.
-De acuerdo, en una hora tienes allí a dos amigos míos.
-Ok. Ya te llamaré para ir a verte. Hasta luego.
Miró el cuerpo con asco, y volvió a aparecer en su cara la misma sonrisa socarrona de la noche anterior. No sabía cómo se sentiría después de haber acabado con él, pero ahora que lo había hecho se encontraba más feliz y relajada de lo que se había encontrado en mucho tiempo. Cogió de nuevo el teléfono y marcó otro número.
-¿Hola?
-Hola cariño soy yo, te he echado de menos. Ya podemos vernos, ¿qué te parece si quedamos?
-Genial, eso es que ya has terminado lo que te encargué, ¿no? ¿Cuándo te pasas por aquí?
-Sí, acabo de hacerlo. Iré cuando quieras, guapa. ¿Te apetece que nos veamos esta noche?
-Claro que sí, lo estoy deseando.
-De acuerdo Lara, estaré allí a las ocho.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Balcón, parte 4

Mientras se dirigía a la zona de la cocina a preparar el desayuno, pensó en la noche que habían pasado. Sí, fue divertido, una manera genial de conseguir lo que quería. Se miró en el espejo de camino. Ya no llevaba el moño, sino unos rizos que le llegaban hasta la cintura, y después de haberse lavado la cara, tampoco llevaba el maquillaje de la noche anterior. Aún así seguía estando guapísima, no necesitaba pintarse como una puerta para llamar la atención, y sonriendo continuó con sus intenciones.
-Aquí tienes el desayuno, cariño.
-Grac… Pero ¿qué haces con eso?
-¿Esto? Es sólo una pistola pequeñita, ¿no querías tostadas? (*)
-Qué… ¿Qué haces? ¿Por qué?
-Porque eres un cabrón, y no soy la única persona que lo piensa. Gracias por esta noche, ¡y por la cena! Pero habría preferido una pizza.
-Deja de bromear, no puedes matarme, sabes que van a buscarme, mi mujer, mis socios…
-Me da más que igual, y ¿sabes qué? Posiblemente, si pudieses verlo, porque no lo verás, estarás muerto, te darías cuenta de que no haces tanta falta como tú crees…
-¿A qué viene eso? Baja la pistola por favor, deja de apuntarme.
-Mmmm… Dónde te hará más daño… ¿En los pulmones? Uf… Es que a mi ver salir sangre por la boca no me gusta nada… Que desagradable…
-Deja que me vaya, por favor… Te juro que te daré lo que quieras, y no diré nada…
-Que nenazas sois todos… ¿Y si te digo que es de plástico? ¿Qué me dirías? ¿Ya no tendrías tanto miedo?
-¿Es falsa? No me jodas, por favor, que susto me has dado…
Paummmmm!! Lanza un disparo al aire.
-¡Uy! Pues creo que no es de mentira… Me han engañado en los chinos. Entonces tendré que matarte, ¿no? Porque ya que te he amenazado… Sería una pena dejarte escapar.
-No, por favor…
-¿Estás llorando cariño? Jajajaja, que penita das…

jueves, 15 de septiembre de 2011

Balcón, parte 3

-Es muy tarde, ¿qué te parece si quedamos mañana?
-No gracias, no me apetece volver a verte. O vienes hoy, o no vuelvas.
No podía dejar que se fuera, esta era la noche, era el momento. Todo iba como había planeado y no podía permitir que se le escapara. Tenía que convencerle como fuese.
-De acuerdo… Nos tomamos la última y me voy, pero una rápida, ¿eh?
Lo había conseguido.
-Sí, sí, no te preocupes. Tu mujer seguirá pensando que estás de reunión. ¿No sospecha nada? No me lo puedo creer, si estás con tres tias cada la semana…
-No exageres, hacía meses que no salía con nadie. De todas formas, si sospecha algo nunca me ha dicho nada. Supongo que estará demasiado acostumbrada a los lujos como para divorciarnos y quedarse en la calle.
-No creo que se quedase en la calle… Te sacaría todo lo posible. ¿Cómo se llamaba? Laura… Paula…
-Lara. Y no me sacaría nada, tenemos separación de bienes. Por eso no le interesa que nos divorciemos… Y a mí me interesa mantener las apariencias.
-Chico listo. Subes entonces, ¿no?
-Claro, pero diez minutos, ni uno más.
-Por supuesto, no querría retenerte más de lo necesario.
Subieron de nuevo a su casa, y mientras él se servía un whisky ella apareció desnuda delante de él.
-¿Qué te parece?
-Que necesitas tomar un poco el sol, por lo demás… Estás incluso mejor que antes.
-Invítame a tu piscina, como en los viejos tiempos. Así quizás coja un poquito de color. ¿No quieres venir a la cama?
-Creo que no pasará nada si tardo media hora más…
Besos, más besos, caricias, y lo que no son caricias. Y pasó la media hora que había dado de plazo. Y otra media, y otra hora… Empezó a amanecer, y los dos juntos en el balcón vieron llegar el día.
-¿Quieres desayunar? ¿Qué le vas a decir a tu señora?
-Me la pela mi señora. Tráeme un par de tostadas y un café.